Mantequilla casera  

Ingredientes: 

½ litro de crema
Agua fría
Sal

Preparación:
Tenga a mano un jarro con dos litros de agua con hielo, muy fría.  

Con una batidora, bata la crema a velocidad rápida hasta que se corte y se separe la grasa del suero. Asegúrese de tapar bien el bol con un paño de cocina porque, cuando la crema se corta, el suero salpica.  

Deseche el suero (o guárdelo para una receta de queque) y estribe la mantequilla resultante con una espátula, apretándola contra los costados del bol.  

Lave la mantequilla con el agua helada del jarro y siga estrujándola.  

Repita el proceso hasta que el líquido salga claro como el agua, para asegurarse de que no quede suero.  

Agregue sal a gusto y ponga la mantequilla en un recipiente. Si logra sacarle bien el suero, durará 30 días en el refrigerador.  

Bonus: Cómo ablandar la mantequilla:
Este truco es para lucirse y disfrutar la mantequilla cuando está dura como un palo. Los hornos microondas están capacitados para convertir mantequilla congelada en mantequilla a temperatura ambiente.  

Presione el botón que dice potencia en el microondas y ajuste el porcentaje. Generalmente, apretando el número 3 la dejará al 30%, o apretando repetidamente el botón de potencia variará hasta llegar a la potencia deseada. Luego, ponga el tiempo y ubique la mantequilla hacia los bordes del plato giratorio del microondas, porque así se distribuye mejor el calor.  

Un trozo de mantequilla congelada (de 250 g) se cocina por un minuto y medio a 50% de potencia y queda de la consistencia necesaria para untar. No olvide quitarle el envoltorio a la mantequilla o destruirá el microondas.