Para 6 personas
Este plato muy conocido en Medio Oriente es ideal para un almuerzo de verano. Usa varios aliños difíciles de encontrar en el supermercado, pero que se compran fácilmente online. El sumac le da un toque alimonado y la melaza de granada, que es a la vez ácida, picante y también algo dulce, aporta un sabor único.
Ingredientes:
3 panes pita
4 cucharadas (60 ml) + 2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharada de sumac, y un poco más para servir
2 cucharadas de jugo de limón
2 cucharadas de jugo concentrado de granada (melaza)
2 dientes de ajo, hechos puré usando un cuchillo
1 lechuga costina (con las hojas enteras)
2 tomates pelados, sin semillas, en cubitos
3 pepinos chicos para pickle, sin semillas, cortados en medias lunas o medio pepino grande
4 rabanitos, cortados muy delgados
3 cebollines chicos, cortados finos, parte blanca y verde
½ taza de hojas de albahaca cortadas en chiffonade (las hojas enrolladas sobre sí mismas y cortadas en tiras finas y alargadas)
½ taza de hojas de menta
½ cucharadita de sal y más para servir
Una pizca de pimienta negra molida
Preparación:
Corte cada uno de los panes pita en 8 triángulos y, con un pincel, esparza aceite de oliva.
Llévelos al horno precalentado a 200 grados durante unos 10 minutos o hasta que estén crujientes.
En un bol mediano, mezcle el sumac, jugo de limón, jugo de granada, ajo, sal y pimienta. Bata vigorosamente y agregue de a poco el aceite de oliva hasta integrar completamente y reserve.
En otro bol, combine los tomates, pepinos, rabanitos, cebollines, albahaca y menta. Añada el aliño reservado y mezcle muy bien.
Con las manos, separe las hojas de una lechuga costina y divídalas en 6 porciones.
Ponga la mezcla sobre las hojas de lechuga y acompáñela con el pan pita horneado.