Para 6 personas
Ingredientes:
Para 400 g de ricota:
1 litro de leche entera
400 ml de crema
50 ml de vinagre
1 cucharadita de sal
Para la ensaladilla de arvejas:
250 g de arvejas congeladas
1 limón, su ralladura y su jugo
½ taza de menta, picada
Aceite de oliva
Sal y pimienta
1 baguette en rebanadas
Preparación
Para hacer la ricota, caliente la leche y la crema con la sal en una olla hasta que hiervan y retire del fuego. Agregue el vinagre y revuelva.
Deje reposar durante 15 minutos y verifique que la leche se haya cortado (ver miles de pedacitos flotando).
Cuele la mezcla usando un colador con una gasa encima. Mientras más tiempo se deja la ricota en el colador, más suero soltará y más firme quedará. Con una hora de reposo, ya adquiere una consistencia adecuada.
Para la ensaladilla, prepare un bol con agua fría y mucho hielo y reserve.
En una olla, ponga las arvejas congeladas en agua hirviendo un minuto menos de lo que indican las instrucciones del paquete.
Retírelas del fuego, cuele el agua y ponga las arvejas en el bol con agua fría para detener su cocción y que tomen un color verde intenso. Déjelas en el agua por 1 o 2 minutos y vuelva a colarlas.
Agregue la ralladura y el jugo de limón, menta, aceite de oliva, sal y pimienta y revuelva.
Tueste las rebanadas de pan, ponga un poco de aceite de oliva, una capa generosa de ricota y la ensaladilla de arvejas encima.
Sirva las bruschettas de inmediato como aperitivo, acompañadas de vino blanco.