Para 4 personas
Si se trata de comer y pasar el calor al mismo tiempo, nada supera al gazpacho. Solo vale la pena hacerlo en verano, cuando los tomates están en temporada y su sabor es rotundo. Si cambia la proporción de los ingredientes a su gusto, sigue siendo un gazpacho, así que atrévase a encontrar el balance que más le guste. Eso sí, la clave es el macerado, además de usar ingredientes frescos.
Ingredientes:
1 pepino
1 kg de tomates maduros
1 pimiento verde
1 cebolla
1 diente de ajo
2 cucharadas de vinagre de Jerez (30 ml)
½ taza de aceite de oliva (120 ml aprox.)
1 cucharadita de sal
Preparación:
Pele el pepino y pártalo en la mitad, a lo largo. Con una cuchara, saque las pepas y luego corte en medias lunas delgadas. Deje escurrir con un poco de sal en un colador durante 30 minutos.
Pele los tomates, píquelos en cubos y resérvelos en un bol grande.
Parta en dos el pimiento, retire las semillas, píquelo en cuadraditos y reserve junto a los tomates.
Lave la cebolla y córtela en rodajas delgadas.
Pele el ajo, parta en la mitad y córtelo en láminas delgadas.
En un bol grande, ponga el pepino, tomates, pimiento, cebolla y ajo, junto con la sal, el vinagre y el aceite de oliva. Mezcle y deje macerar toda la noche en el refrigerador.
Al día siguiente, lleve todos los ingredientes a una licuadora o procesadora y muélalos hasta obtener la consistencia de una sopa.
Sirva de inmediato, mientras esté frío.