Para 6 personas
Esta receta de pierna de cordero es digna de un banquete. Si no tiene una olla en la que pueda acomodar la pierna entera, puede usar una asadera que no sea de vidrio y que aguante la llama directa. Cuando la lleve al horno, cúbrala con papel aluminio.
Ingredientes:
1 pierna de cordero, sin el garrón
½ taza de aceite
1 cebolla grande, picada en cuadraditos
5 dientes de ajo
8 ramitas de tomillo
2 ramitas de romero
2 hojas de laurel
2 copas de vino rosado
Aceite de oliva
Sal y pimienta
Para la perejilada:
1 taza de perejil, sin tallos
6 dientes de ajo
½ taza de aceite de oliva
Sal y pimienta
Preparación:
Para la pierna de cordero, precaliente el horno a 135 grados Celsius.
Aliñe la pierna con abundante sal y pimienta, y frótela con las manos. Caliente el aceite de oliva en una olla que pueda ir al horno y dore la pierna por todos lados, aproximadamente 8 a 10 minutos.
Retire la pierna de la olla y déjela reposar sobre una tabla. Reserve la grasa que queda en la olla.
Ponga la cebolla, el ajo, el tomillo y la hoja de laurel en la olla y dore por un minuto en la grasa reservada. Agregue el vino rosado y espere hasta que hierva, raspando el fondo de la olla con una cuchara de palo.
Devuelva la pierna a la olla (sobre los vegetales), ponga la tapa (o cúbrala con papel aluminio) y lleve al horno por 5 a 7 horas, hasta que la carne se empiece a despegar del hueso.
Para la perejilada, también conocida como persillade, lleve el perejil y el ajo a una procesadora o píquelos muy finos con un cuchillo. Agregue lentamente el aceite hasta integrar por completo. Aliñe con sal y pimienta y ponga la mezcla en un pequeño bol para llevar a la mesa. Mantenga refrigerado.
Cuando al cordero le falte aproximadamente 1 hora, retire la perejilada del refrigerador.
Corte el cordero en tajadas generosas y póngalas en una fuente. Cubra con algo de perejilada y su acompañamiento favorito.