Para 4 personas
Ingredientes:
6 cucharadas de mantequilla
¾ taza de panko (40 g)
¼ de taza de queso parmesano rallado
2 cucharaditas de tomillo, idealmente fresco
250 g de pasta corta rizada, como fusilli o conitos
250 g de queso Gruyère, rallado
100 g de queso cheddar, rallado
½ cucharadita de mostaza inglesa en polvo
Una pizca de pimienta de cayena
Sal
Para la salsa bechamel:
3½ tazas de leche entera
2 cucharadas de harina
2 cucharadas de mantequilla sin sal
½ cebolla pequeña, rallada
Sal
Preparación:
Precaliente el horno a 180 grados Celsius.
Derrita 2 cucharadas de mantequilla en un sartén mediano a fuego medio. Agregue el panko y cocine, revolviendo, hasta que las migas estén doradas, de 6 a 8 minutos (asegúrese de que estén tostadas; no se oscurecerán mucho durante el horneado). Traslade a un bol pequeño y mezcle el panko con el parmesano, el tomillo y ¼ de cucharadita de sal. Reserve.
Cocine la pasta en una olla grande con agua hirviendo y un puñado de sal, revolviendo ocasionalmente, hasta que esté muy al dente (la pasta continuará cocinándose en la salsa de queso, así que sáquela 2 minutos antes de lo que indique el paquete). Cuélela y deje enfriar mientras prepara la salsa bechamel.
Para la salsa bechamel, ponga la leche a fuego bajo en una olla pequeña y manténgala caliente.
En otra olla, derrita otras 2 cucharadas de mantequilla a fuego medio-alto. Agregue la cebolla y cocine, revolviendo, hasta que las cebollas estén fragantes y comiencen a ablandarse, aproximadamente 2 minutos. Espolvoree la harina y cocine, revolviendo constantemente, aproximadamente 1 minuto, hasta que la mezcla comience a pegarse al fondo de la cacerola. Agregue la leche tibia de a poco, batiendo para integrar después de cada adición.
Lleve la salsa bechamel a ebullición, luego reduzca el fuego y cocine a fuego bajo, revolviendo, de 6 a 8 minutos o hasta que esté espesa y no se sienta granulada al frotar un poco entre los dedos. Cocinar bien la harina en esta etapa asegura una salsa cremosa. Agregue el queso Gruyère, cheddar, mostaza en polvo, cayena y ¾ de cucharadita de sal, y revuelva hasta que los quesos se derritan y la salsa sea uniforme.
Retire del fuego y mezcle con la pasta. Reserve unos instantes.
Con las restantes 2 cucharadas de mantequilla, engrase una fuente para horno mediana y ponga la pasta con la salsa en ella. Encima, agregue la mezcla de panko, parmesano y tomillo.
Hornee por máximo 15 minutos o hasta que la salsa burbujee por los bordes. Retire del horno y deje enfriar en la fuente por 10 minutos antes de servir.